Tribuna abierta de opinión

Instituciones,Democracia y Libertad

jueves, 27 de diciembre de 2018

LA OPINIÓN DE Julián Delgado


Artículo que será publicado en el diario “Ultima Hora” de Mallorca, el próximo sábado día 29 de diciembre

El Chantaje
Julián Delgado. Escritor



El nuevo rico de la política que es Sánchez fue a Barcelona a recibir la lista de deberes que Torra le imponía: los 21 puntos que ahora han salido a la luz, entre ellos el referéndum. Un chantaje en toda regla, una burla al Estado de Derecho y una deslealtad de Sánchez al ocultarlo a los españoles. Y a someterse a las indignas condiciones que le imponían; todo, con tal de contar con el apoyo parlamentario de los que ponen al Rey en la diana, desprecian a España y desdeñan la Constitución.

Demuestra el líder separatista su desconexión de la realidad, su cinismo mayúsculo, su falta de pudor por no decir de vergüenza. Dice que hay que desfranquizar España, como si ésta fuera Corea del Norte, y lo exige desde el racismo más primitivo, desde el fanatismo más cerril. Cuando indica que hay que aislar al fascismo, se lo debería aplicar a él mismo, que mantiene una jauría de grupos antisistema y de ultraizquierda, a los que alienta. El remate grotesco está en su llamada a los españoles a la regeneración democrática y a la ética política. Ha estado sublime, siendo Cataluña la Comunidad Autónoma con la corrupción más arraigada; ahí están la familia Pujol, la madre superiora, el vástago y su partido condenados por corrupción y éste, además, embargado. Al día siguiente, ya levitando, fue capaz de afirmar que en Cataluña no se ha roto la convivencia. Después, infló la papada y sonrió orgulloso.     

Sánchez está madurando la forma de amañar una consulta que formalmente no rompa con la legislación vigente,  en la que se pregunte, por ejemplo, si se prefiere mantener el actual Estatut o reformarlo en la dirección del recortado por el TS en 2010. Los independentistas votarían en blanco y en función del resultado se propondría una reforma constitucional a medida.

Otro punto es el de la amnistía de los presos. El indulto les obligaría a manifestar antes su arrepentimiento, lo que les inhabilitaría ante los suyos para poder seguir en política. 

En fin, Sánchez está dispuesto a abrir España en canal y ha roto el consenso constitucional con una política entreguista indigna de un presidente del Gobierno.

A buen seguro que la Nación sabrá responder antes de que sea tarde. Democráticamente, claro.




lunes, 17 de diciembre de 2018

LA OPINIÓN DE JAVIER PIPÓ


La AZOTEA

LAVILLA
17 de Diciembre 2018


He leído una entrevista periodística con Landelino Lavilla que inevitablemente agolpa en mi memoria muchos recuerdos vividos o mejor, compartidos, en mi Jaén natal, con tantos jóvenes de los ochenta del pasado siglo, en los albores de la Constitución de 1978. Tantos que, como yo, tuvimos el privilegio de conocer, tratar y aprender del insigne catalán de Lérida, memoria viva de la Transición; esencia pura del centrismo político, portador de valores y principios perennes de convivencia, democracia y libertad; funcionario íntegro, del más alto nivel y preparación jurídica, con sesenta años de servicio público. El político vivo que mejor conoce los secretos compartidos y comulgados con Suarez, al que inspiró y en gran parte redactó o corrigió, el ordenamiento jurídico que pudo asentar una democracia moderna sobre los pilares de un texto constitucional de vanguardia. Y que soportó con dignidad la pistola indigna de Tejero, tan cerca de su prodigiosa cabeza, cuando presidía la solemne sesión de investidura presidencial, ceremonial odioso para los enemigos de la libertad que hacen guardia siniestra en una y otra puerta extrema del sistema.     

Y resulta especialmente oportuno referirse a ello, ahora que su Cataluña amada aparece dividida y soliviantada por el nacionalismo reaccionario, aliado al comunismo casposo y cavernícola de Iglesias, en continua ebullición y disfrazado de confluencias varias pero no variadas, capaz como se ve de conducirla a una escisión definitiva de España. Como pronto en el Pais Vasco o, en los otros territorios de Baleares o Valencia, donde el mismo nacionalismo tóxico se funde en alianza suicida con falsos socialistas y serviciales tontos útiles al servicio de una causa canallesca. Esa Cataluña de donde hace años desapareció el Estado y donde la educación, cedida cobarde y traidoramente, es semilla de odio, mentira y manipulación para gestar, como en el resto de la Nación, resentimiento social, radicalidad y división, fase previa a una situación prerrevolucionaria.

 ¿Y entonces que hacer en Cataluña? ¿Qué hará el Estado frente a un golpe que no termina de cuajar, pero tampoco de fracasar? Pues dialogar a través del Gobierno. ¿Y el diálogo girará sobre las condiciones de rendición del Estado o de la Generalidad? Pues no se sabe, pero sí que allá se encamina el Gobierno de la Nación, con el miedo en el cuerpo y con ejército de protección para defender la integridad física que no moral de sus mediocres miembros y miembras. Y frente a la propuesta de diálogo del seminazi Torra, de soberanismo, presos golpistas y su indulto, y regreso impune para los huidos, el portentoso y lumbreras estadista que figura al frente del Gobierno español, socio legítimo de la UE, propone precariedad laboral, desigualdad, paro y lucha contra el machismo o algo así. Un prodigio. De manera, que si el diálogo disuasorio se asegura como parece, seguramente hablaran de lo que puedan o de lo que imponga el seminazi. Y ya verán como el litigio de tres siglos podrá resolverse en menos de tres horas. Aunque más bien creo, el proceso continuará, dirigido por fanáticos totalitarios; la educación no cesará en continuar formando generaciones de odio, manipulación y dogmatismo, hasta lingüístico; el modelo de sociedad cambiará; los Mozos de Escuadra seguirán al servicio del golpismo; la economía se estancará o retrocederá, como en el resto de la Europa sectaria del Sur; Pujol seguirá impune y la deuda de Cataluña con el Estado habrá llegado a los 90.000 millones de euros, entre los que cientos de ellos sirvieron para financiar el alocado proceso.

Por eso, Lavilla habla de que en modo alguno el 23F tuvo la hondura del golpe catalán, coincidiendo también en eso con la más brillante intelectual española del siglo XX, Carmen Iglesias, mi inolvidable maestra a la que tanto debo en mis lecturas sobre la Ilustración. Pero ellos pertenecen ya a un mundo pasado y desaparecido, el mundo de la Razón y el pensamiento ilustrado. Ahora abunda el bobo de Estado que subido al Falcon es capaz de sufrir mal de altura de manera irreversible. Ahí tienen al inefable y gigantesco Zapatero diciendo hace cuarenta y ocho horas: “Me hago la pregunta de que pasaría en España si no existiera el PSOE como partido moderador” ¿Habrá sido él, el mandante de Sancheiglesias en la genialidad del día 21? ¡Ay maestro Lavilla! ¿dónde habrá quedado tanto esfuerzo de concordia y entendimiento? ¿qué queda de ese centrismo atractivo y atrayente? ¿cuál es el futuro de la hermosa Constitución de 1978 por la que tanto reflexionaste, luchaste y comunicaste? En cualquiera de las circunstancias que se dibujan, en nombre propio y de muchos de la mayoría silenciosa doy las gracias a los que como tu, fueron capaces de hacer posible estos cuarenta años de democracia fértil en progreso y libertad. Eso no lo olvidamos. Que Dios te guarde muchos años.         

jueves, 6 de diciembre de 2018

La Opinión de Javier Pipó


LA AZOTEA

TRAS LA REFLEXIÓN, REBELIÓN
6 de Diciembre 2018.
A cuarenta años de la Constitución de 1978


Hoy, tras cuarenta años de vigencia de la hermosa Constitución de 1978, aun con alguna convulsión vivida, muchos millones de españoles podemos y debemos sentirnos orgullosos, felices, de la conmemoración. Ojalá tras retoques necesarios, pero no urgentes, pudieran prolongarse, respetarse y cumplirse, los principios y valores contenidos en sus cincuenta y cuatro primeros artículos, más allá de la mitad del presente siglo, hasta completar el centenario de lo que constituiría el salto decisivo de la Nación española en el avance hacia un estadio de civilización superior, en un mundo que en muy poco guardará similitudes con el conocemos en este primer tercio del XXI, tanto como es este respecto del ultimo del pasado siglo.

Pero casi resulta pura ensoñación. Ya ven como tras la reflexión y la votación en la Comunidad andaluza, cuyo resultado dejó con el paso cambiado a tantos opinadores - empezando por el que esto escribe tan crítica como cómodamente instalado en su Azotea - despierta cierto estado de rebelión que se expande por las ocho provincias y quizá pronto por el resto del territorio nacional. Ciertamente erré en el sentido esencial de mi análisis sobre el resultado previsible de los comicios, pero no desde luego en ser ganadas por el socioperonismo de Susana o la descripción de sociedad dependiente del poder, donde se ha logrado socializar la corrupción.

Miren, la estructura social es cuerpo organizado de valores normativos que rigen la conducta común y las relaciones sociales. Su deterioro produce anomia, es decir en expresión de Durkein, falta relativa de normas creadora en el individuo y en el grupo, un estado de ánimo que rompe o debilita la cohesión, principal resorte de la moral social. ¿Estamos acaso en fase de anomia aguda donde se deteriora o desintegra el sistema de valores y ello provoca angustia pronunciada, como decía Merton?

Desde luego la conducta indiferente de la mayoría de líderes políticos de la izquierda y asociados, más notable aún en el populismo radical de la extrema izquierda comunista, resulta cuando menos suicida. Ignorando la prioridades nacionales; rechazando la Constitución y sus orígenes de consenso y reconciliación; despreciando los pocos valores vigentes, intentando con éxito progresivo cambiar estos por otros nuevos; atentando contra la organización social y sus estructuras culturales; considerando irresponsablemente, que las normas y metas existentes son arbitrarias, elitistas o simplemente franquistas y lo arbitrario no puede exigir fidelidad, ni posee legitimidad porque podría ser de otra manera. ¿Acaso este proceso no tan lento no aboca a la rebelión social? ¿O quizá se encuentre en la fase previa del resentimiento social?

Pues quizá, porque el resentimiento es un sentimiento complejo que engloba el odio, la envidia y la hostilidad impotente. Y la diferencia radica en que aún resultando odioso o reprochable, no implica cambio de valores como la rebelión. En el resentimiento se condena lo que se anhela en secreto, mientras que en la rebelión se condena el anhelo mismo. Pero ya me dirán si no representan casi igual peligrosidad social. Es cuestión de organizar la rebelión sirviéndose de ese vasto depósito de descontentos y resentidos, provocando continuas dislocaciones institucionales y como ocurre en la Cataluña del golpe de Estado abierto y sin solución, donde el débil sistema institucional es barrera provisional para la satisfacción de objetivos previamente legitimizados.

Todo este proceso podría haberse acelerado de resultar asociados como resultado de las elecciones andaluzas, de un lado el susanismo populista y, de otro, la rama más radical del comunismo andrajoso de Iglesias. Pero tampoco está resuelto y las tres versiones de la derecha, desde la extraña, gaseosa e inestable socialdemocracia liberal de Rivera, a la derecha conservadora y parece que firme y constitucional de Abascal, pasando por la voluntariosa y quizá liberal conservadora de Casado, difícilmente se pondrán de acuerdo en objetivos, programa y Gobierno. Aun llegando a gobernar quiero suponer serán conscientes que desmontar la espesísima corteza de corrupción que anida hasta los alveolos del sistema institucional, económico, social y político andaluz, necesitará no menos de una generación y gobiernos fuertes y decididos, muy conocedores de la realidad.    

El sanchismo vacío, inútil y traidor, vinculado y agradecido al comunismo revolucionario bolivariano y al nacionalismo despreciable catalán y vasco – por ahora- están pasando a la acción política organizada, negando fidelidad a la estructura social vigente, fuente de frustraciones en gran escala, colocándola en grupos sociales poseedores de nuevos mitos que no dará -dicen al gentío- lugar a frustración. Históricamente son los individuos de clase social en ascenso y no los socialmente deprimidos quienes organizan al resentido y al rebelde en grupo revolucionario. O en la aparición del fascismo. Es el inicio de la rebelión social. Todo está escrito. Pero ojalá vuelva a equivocarme.

viernes, 30 de noviembre de 2018

LA OPINIÓN DE JAVIER PIPÓ


La AZOTEA

EN EL DÍA DE REFLEXIÓN
30 de Noviembre 2018


Escribo estos párrafos la víspera de dar comienzo los preparativos de una nueva Legislatura en la Andalucía donde quizá parezca solo existió un único mandato parlamentario de casi cuarenta años de duración. A escasos días de la Navidad, esa gran fiesta de la cristiandad donde en gran parte de sus ciudades ya no es posible exhibir simbología de su origen y contenido religioso, se preparan las urnas para la elección de un nuevo periodo de gobernación sociopopulistaperonista. Y asumo, por supuesto que, el previsible resultado, es manifestación de una voluntad popular generalizada. Y ese es precisamente el problema/lamento que, mayoritariamente el gentío, acepte ser gobernado en la democracia de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político que tantas posibilidades admite, precisamente por aquel modelo más contrario a sus propios intereses. Y me refiero claro está, no a los que este opinador pueda definir, sino a los que conllevan el avance social; la existencia de ciudadanos educados y amantes de la libertad y la democracia, orgullosos de sus instituciones y de la patria española o deseosos de avance y progreso económico.

Andalucía quizá contiene los rasgos mas sobresalientes para el análisis de la sociología política: la degeneración cíclica de los sistemas políticos ya descrita en la República platónica; la socialización de la corrupción, impune hasta el momento y electoralmente neutra; la adaptación al poder global; la dependencia subsidiada del Estado intervencionista; la destrucción o huida de las élites; el adelgazamiento progresivo de las clases medias, garantía de estabilidad social; la fuga de la inteligencia y la presencia masiva, pegadiza y estúpida de una intelectualidad de mercadillo, expandida por una reaccionaria tv pública; el estancamiento económico relativo o el esencial fracaso educativo como impulsor del populismo falsamente democrático.

De manera que poco cambio se espera. Bueno, quizá alguno, pero seguramente a peor. El acuerdo entre la involución comunista, liderada por la moderna Teresa Ibárruri, con la peronista Susana, puede resultar explosivo y venezolano en sus parecidos resultados. Es decir, autoritarismo, populismo, estancamiento económico y social, intervencionismo y limitación sin tregua de la libertad individual y colectiva. Eso hace que muchos hemos de preferir el peronismo humano e inútil de Susana al salvajismo ideológico prehistórico del comunismo podemita. Cuatro años de esta mezcla perversa serían mucho peores que cuarenta de corrupto socialismo andaluz.

Pero ya me dirán, si Susana, maestra con oficio de demagogia imparable, tiene el descaro de proclamar que VOX es un peligro para la democracia cuales puedan ser los vectores de unas elecciones viciadas ya en su origen. Miren, estos comicios son imprescindibles para la existencia de una democracia, al menos formal; condición indispensable, pero en modo alguno suficiente. La democracia, es más, mucho más que unas elecciones, al suponer todo un sistema, un modo superior de convivencia civilizada y avance social y desde luego de respeto al orden constitucional establecido. ¿Cómo y porqué puede hacer la descalificación de un partido recién nacido que no tocó poder? ¿Acaso por lo que propugna, en gran parte coincidente con millones de españoles? ¿Es antidemocrático reconocer el fracaso del sistema autonómico, por el desvarío económico y de desigualdad inconstitucional en que derivó? ¿Es fascista o xenófobo exigir una inmigración controlada por la legalidad, que no colapse la sanidad, los servicios sociales o educativos? ¿Cómo puede apelar a la defensa de la democracia quien pertenece a un Partido sin brújula, sin principios, que lo mismo pacta con terroristas como Otegui, formaciones como Bildu/PNV, antisistema como Podemos o golpistas independentistas catalanes? ¿Acaso este detritus del sistema que llevaron al SG de su Partido de forma legal pero ilegítima a la Presidencia del Gobierno de España no constituye un peligro real y ya casi palpable para la democracia?

Andalucía va a resultar esencial en la consecución de la nación de naciones, propugnada por Sancheiglesias y su gobierno/basura en el centro del desprestigio europeo e internacional. La deriva autoritaria, antidemocrática y reaccionaria sostenida por el golpismo catalán y pronto vasco, así como por el comunismo zarrapastroso podemita, buscan el momento de acabar con la Monarquía constitucional, el modelo de Estado, empezando por la distribución territorial del poder y los principios y valores propugnados en el Texto de 1978, borrando cualquier vestigio de estos últimos ochenta años de nuestra Historia. De manera que estas elecciones, de resultar adversas para el sanchismo puede retrasar tan perverso proyecto.

Sobre Andalucía se cierne no solo la sombra negra y amenazante de una alianza del viejo socialismo corrupto pero conocido y seguramente reconducible, con un comunismo crecido, populista, autoritario, liberticida, anticonstitucional y antisistema. También sobre Andalucía avanza la amenaza real de un bandolerismo desbocado de las mafias de la droga operantes alrededor de Gibraltar, cada vez más violentas y asesinas que pueden acabar con el paraíso del turismo y el desarrollo económico y social, empeorando aún más los desgraciados parámetros comparativos. Y sin olvidar que sobre Andalucía se cierne una oleada de inmigración masiva y descontrolada de decenas de miles de seres humanos que colapsan instalaciones imposibles, servicios sociales, educativos, sanitarios y policiales y cuyas consecuencias están por contemplar a medio plazo, sobre todo si se continua no en el rescate humanitario sino más en su búsqueda y traslado, ya casi desde las costas de Marruecos. Así pues, mucho por reflexionar antes de depositar el voto. También muchas dictaduras provienen de elecciones más o menos libres. Pero la suerte o desgracia, está echada.       
     

jueves, 29 de noviembre de 2018

LA OPINIÓN DE JULIÁN DELGADO

Artículo que será publicado el próximo sábado día 17 de Noviembre en el Diario “Ultima Hora” de Baleares

SOBRAN POLICIAS
Julián Delgado. Escritor



La Administración Pública le viene a costar de media a cada español por encima de 10.000 euros  al año, según estudios de EAE Business School, debido al incremento del número de funcionarios  y al derroche del sector público. Una cifra desmesurada si la comparamos con los países de la UE. Pese a ello, para cuadrar los presupuestos, todos los gobiernos han optado  por subir los impuestos en lugar de racionalizar el gasto.
                                                                                                   
Si nos fijamos en la Policía, España está a la cabeza del mundo en número de agentes por habitante, salvo algún país con el que resulta difícil comparase. Entre las policías estatales, autonómicas y locales hay 237.000 agentes, lo que significa estar por encima de los 500 policías por cada 100.000 habitantes. La misma tasa que Alemania con una población de 35 millones más. De cubrirse la plantilla de los cuerpos estatales, serían 22.300 más En estos últimos años, se da la contradicción de que a la vez que se va reduciendo la delincuencia (España es uno de los países más seguros del mundo), la Policía ha seguido creciendo.

Las causas son varias. Se ha desarrollado el Estado sin planificarlo debidamente. Nunca se ha definido una doctrina de seguridad, ni se han trazado planes estratégicos ni el modelo de policía responde a las exigencias de hoy. En los años 80 comenzaron a crecer las policías locales impulsadas por los primeros alcaldes de la democracia, requeridos con insistencia por sus vecinos para hacer frente a una inseguridad  galopante. Pasaron de los 15.000 efectivos entonces a los 60.000 de ahora. Las policías autonómicas se planificaron para ser policías integrales y sustituir a la estatal en su territorio, pero la realidad es que confluyen ambos servicios.

Las policías se solapan en el mismo territorio con iguales funciones. La división de un cuerpo para el sector rural  y otro para las ciudades no tiene hoy razón de ser. Las plantillas también han crecido por el deseo de crear empleo público.
Además, ha contribuido a esta inflación el dominio de lo que se ha venido en llamar ideología de la seguridad, en la que el temor y los prejuicios prevalecen sobre el análisis.
Urge racionalizar y reducir el modelo policial y ahorrar un tercio del gasto actual. 

  

viernes, 16 de noviembre de 2018

LA OPINIÓN DE JAVIER PIPÓ


La AZOTEA

LA CAMPAÑA PERMANENTE
16 de Noviembre 2018



Quizá fuese Joaquin Costa el que dijo aquella genialidad de que teniendo la llave del estómago se tiene la llave de la conciencia. Como regeneracionista y crítico con la Restauración que le tocó vivir, el ilustre notario que fue de mi Jaén natal, la hubiese aplicado al régimen andaluz como crítica al caciquismo, corrupción y reaccionarismo del viejo socialismo andaluz; precisamente por quien estaba más cerca de Iglesias “el viejo” que de Cánovas. Porque ciertamente ahora no vivimos años de regeneracionismo, sería un decir, sino más bien de revisionismo y a cargo de aquéllos que incapaces fueron de ir más allá de Kruschev pellizcando a Stalin.

Miren, ahora comienza la campaña de las elecciones andaluzas bajo el paraguas de la Constitución de 1978 en lo que parecen sus estertores, agitada esta por una manada de irresponsables, ambiciosos y ganapanes más cercanos al gamberrismo institucional que a la gobernación de la democracia representativa que tanto progreso, libertad y pensamiento creativo ha dado a occidente; pero ya ven, el mismo Costa advertía que la libertad es alimento nutritivo pero de difícil digestión y estos politicastros de tres al cuarto no digieren ni el pan con que tan indebida como gratuitamente se les remunera.

Y ya ven, asistiremos a una campaña con todo el formalismo jurídico democrático deseable, como si fuera el inicio de una etapa desconocida pero posible; como si en Andalucía no funcionase una campaña permanente, perfecta, impecable e inacabable de duración muy cercana a las cuatro décadas. Cuando terminen estos días de promesas estúpidas e increíbles, de posturas tan falsas como el sistema sobre el que se sustentan llegará la victoria que ya hasta con comicidad anticipa el augur del cisstezanos al servicio del sanchismo, también a cargo del Presupuesto.    

 El sanchismo, necesita la prolongación del susanismo, una forma perfeccionada de peronismo que, solo ha transitado la mitad del tiempo necesario para adquirir la acreditación definitiva de régimen que se sucede así mismo y dura no menos de setenta años, como el priismo o el sovietismo. Regímenes todos ellos que naturalmente habrían ganado elecciones de haberlas convocado, como el franquismo, que solo duró los años que ahora cumple, con regocijo, el socialismo andaluz. Franquismo, por cierto, en feroz revisionismo, no podrá ser ensalzado ni en los Planes de Desarrollo de López Rodó- ahora prometen levantar un Polo de Desarrollo en el Campo de Gibraltar- que lograron colocar España en la octava potencia económica, salvo el riesgo de sufrir pena de cárcel en condena por los nuevos tribunales de la verdad – los nuevos TOP- que se constituyan, impartiendo justicia restaurativa. Es la verdad del progresismo en acción.

¿Porque acaso, aquí y ahora, existe democracia en Andalucía? Desde luego sí, formalmente, pero no como forma deseable de vida, como estadio superior de convivencia; sencillamente porque la libertad no está arraigada en las costumbres, ni identificada con ellas, como diría Larra. Aquí, quizá como en otros territorios de España, fue enraizando la sociedad dependiente, subvencionada, poco exigente con la propia autodeterminación. Y la dependencia del Poder ha devenido en una sociedad dócil, influenciable, temerosa a perder el favor de aquél. Y el Poder, asegurado en su posición dominante, fue también deviniendo en poder corrupto al servicio de si mismo, de su propia sucesión y pervivencia. Y por eso Andalucía, tierra hermosa plena de posibilidades de prosperidad y bienestar, avanza en términos absolutos, claro, pero permaneciendo estancada cuando no en retroceso, en relación con la convergencia en Europa y la propia España. Las magnitudes socioeconómicas resultan estremecedoras y evitaré traerlas porque encogen el corazón. Pero si clamar por la inutilidad de la denominada solidaridad europea – más de cien mil millones casi dilapidados, cuando no malversados- como la del Estado, a través de mecanismos perversos como el FLA o el FCI. Claro, se desmontan desde el principio los sistemas de control interno para unos y otros, y se llega a situaciones casi anecdóticas como los ERE, Formación y otros muchos, que no son sino las migajas de un fenomenal e integral sistema de corrupción política, económica y social. Fenómenos como el andaluz, por ahora inmune e impune, más que estudiados en la sociología política, cuyo paradigmático ejemplo lo constituye el siempre recomendable estudio de Acemoglu y Robinson Por qué fracasan los Paises.

No lo duden, a pesar de la historia prieta de estos cuarenta años de negra corrupción, pegajosa y extendida; a pesar del indudable españolismo de la briosa Susana, mujer ya digo, sencilla, cercana al pueblo, trianera humilde, de raíces cristianas, comparativamente honesta pero políticamente tan ambiciosa como implacable; a pesar de la distancia que la separa del frentepopulismo sanchista, al servicio del neocomunismo bolivariano y andrajoso de Iglesias, volverá a ganar. Representa la continuidad del sistema que en breve cumplirá esos largos cuarenta años de paz social subsidiada; es su deber histórico que cumplirá por encima de todo. Y si no la apoya C´s en otro estúpido y estéril papelón, no tendrá más remedio que buscar alianza con el ala más radical del podemismo, representado en el Sur por Adelante Andalucía, que lidera una moderna miliciana llamada Teresa Rodriguez. Entonces habrá comenzado la cuenta atrás de la demolición del Estado y su Constitución de 1978. Comienza la Campaña que no termina.      

jueves, 15 de noviembre de 2018

La Opinión de Julián Delgado


Artículo que será publicado el próximo sábado día 17 en el Diario “Ultima Hora”

El DESMEMBRAMIENTO
Julián Delgado. Escritor


Un aspecto fundamental en la vida de las personas y la estructura de Estado por antonomasia, junto con la Educación, ya trasferida, es la seguridad pública, integrada por las instituciones de Justicia, Policía e Instituciones penitenciarias. Pues bien, en Cataluña, buena parte de las competencias de la Justicia, la totalidad de las de Policía y las de Prisiones están transferidas, y el País Vaco y Navarra, están en camino.  El año pasado, en el atentado yihadista de Barcelona, se pudo constatar que, en un hecho que tanto afecta a la seguridad del Estado, éste estaba ausente. Incluso se impidió a la Guardia Civil inspeccionar la casa que explotó en Alcanar.

Esta realidad constituye una anomalía democrática incomprensible. No se da en ningún país del mundo por más descentralizado que esté. El Estado no puede transferir la competencia sobre los delitos que afectan a su propia seguridad, y menos, si quienes las asumen son de deslealtad más que probada y la pueden utilizar para dinamitarlo.
 
Hemos llegado a esta situación porque los sucesivos gobiernos se han plegado a la estrategia nacionalista de ir construyendo su proyecto de país acosta de la musculatura del Estado. Despreocupándose del bien general, los correspondientes ejecutivos han desarrollado políticas egoístas, cobardes e irresponsables. Con tal de mantenerse en el poder, han hecho concesiones que han ido debilitando el Estado. Desde la promulgación de la CE del 78, éste, el Estado, no ha hecho más que irse vaciando de competencias en beneficio de las CCAA; la identidad española se ha ido evaporando progresivamente y la estructura estatal, desmoronando.

Después de cuarenta años, nos damos cuenta de que, en algunas regiones, el Estado ya no existe. Está representado por un delegado de perfil bajo que carece de facultades e instituciones para ejercer la acción política y, las pocas que tiene, como la Alta Inspección Educativa, no se atreve a utilizarlas.  
En lugar de buscar la manera de corregir estas graves disfunciones y de mantener una profunda descentralización, sin renunciar a que el Estado esté representado eficaz y dignamente en todo el territorio con sus símbolos e instituciones,  Sánchez está dispuesto a acelerar su desmembramiento.